Tips para ayudar a lograrlos basados en la Ciencia
1.- Empieza con algo pequeño
Desglosar una meta en 3 pasos o 3 “niveles” ayuda a alimentar la motivación inicial. Establecer un periodo de logro inicial de 2 semanas, de gramos, de un hábito que se disminuye en frecuencia, de minutos, no de horas, de centavos, no de pesos. Buscar inicialmente generar a sí mismo la sensación de logro y orgullo, que alimentará esfuerzos mayores para que la constancia genere resultados.
2.- Enfócate en cambiar una conducta a la vez
El cambio sostenible, exige tiempo. Es importante iniciar siempre con cambios parciales o de hábitos y conductas que nos acercan a cambios mayores.

3.- Hablar sobre ello
Comparte tus propósitos con una persona cercana que respete tu cambio y te motive. Si otras veces te ha funcionado tener un grupo de apoyo para conseguir un cambio, involucra a otras personas, integrate a un club o explícitamente comenta lo que esperas de ellos y en lo que necesitas apoyo en el proceso (por ejemplo; levantarme temprano, no dejar de intentar X, preguntarme ¿cómo voy?, etc.).

4.- No seas tan duro contigo mismo
Por más que diseñes un programa bien planeado de acciones para tu cambio, recuerda que está científicamente probado que no hay progreso sin retroceso o estancamiento. Es parte de todo proceso de cambio, tener momentos de “ajuste”. Prepárate para aceptar que el avance y mejora no son una constante. Permítete en esos momentos felicitarte por lo que sí se ha conseguido. Retoma cuando pase la frustración.
5.- Investiga
Leer, preguntar, escuchar datos sobre la conducta, hábito o meta que persigues, así como del funcionamiento de la motivación en el cerebro, ayudará a que el proceso de cambio se intelectualizado por tanto nos genere menor ansiedad y las probabilidades de abandonarlo a medio camino se disminuyan hasta en un 59%.
6.- Pide ayuda
Los Psicoterapeutas pueden ayudarte a establecer un programa de cambio que funcione para tu personalidad, estilo de vida y capacidades. Facilitan el autoconocimiento y pueden entrenarte en herramientas prácticas para la vida cotidiana, que permiten estableces metas alcanzables y fortalecer habilidades como la resiliencia.
Recuerda, no se trata de qué tan grande sea el cambio, sino de reconocer que un cambio que favorece nuestra calidad de vida es importante y comprometerse a trabajar en ello a lo largo del año un paso a la vez.
Fuente: American Psychological Association















